¿Te comes las uñas? ¿Sufres de dolor de mandíbula porque aprietas los dientes en la noche? ¿Padeces de insomnio? ¿Sientes desesperadas ganas de comer? Si la respuesta es sí, es probable que la ansiedad sea parte de tu vida. A continuación te mostraremos los aspectos principales de la ansiedad y los mejores métodos para combatirla. 

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El estrés y la ansiedad son, desgraciadamente, parte esencial de nuestro día a día en las sociedades de hoy. Corresponden a sentimientos humanos normales que todos experimentamos cuando enfrentamos situaciones difíciles o que se ven como amenaza para la vida, como la presión en el trabajo, los malabarismos con la agenda para cumplir con todo lo que se quiere hacer, la sensación de falta de tiempo, las dificultades para conciliar familia-trabajo y compartir tiempo de calidad con los seres queridos, los vaivenes de la vida y los avances tecnológicos.

De acuerdo a lo anterior, podemos afirmar que la ansiedad puede sufrirse de manera ocasional o como una condición persistente que puede interferir con tu vida cotidiana. Es normal sentir estrés antes de un gran evento, o incluso durante un periodo muy ocupado. No obstante, si notas que sufres de ansiedad por periodos prolongados y tal parece que no puedes aliviarla, quizás sea beneficioso que lo evalúes con mucha atención. Si te preocupa la posibilidad de padecer de ansiedad, es importante que converses con un terapeuta, un psicólogo o un psiquiatra sobre tus experiencias.

 

SÍNTOMAS DE LA ANSIEDAD

Si te sientes ansioso, asegúrate que estos impulsos no tomen demasiado protagonismo en tu vida cotidiana. Presta atención a estos síntomas que te compartiremos a continuación, ya que pueden evidenciar cambios en tu comportamiento y en tu salud física y mental. A tener en cuenta!:

  • Dificultad para concentrarse;
  • Fatiga y cansancio excesivo;
  • Insomnio;
  • Irritabilidad.
  • Tensión muscular
  • Agitación;
  • Dolores de cabeza;
  • Malestar estomacal;
  • Sudoración

¿CÓMO LIDIAR CON LA ANSIEDAD?

A continuación te ofrecemos una serie de medidas que nos pueden ayudar a controlar la ansiedad:

Respirar lentamente

1. Comprender el mecanismo de la ansiedad

Este primer consejo lo considero el más importante y es que es necesario entender la ansiedad para lograr controlarla como ya os expliqué. Recuerda que la ansiedad es un mecanismo de supervivencia ante situaciones que el cerebro percibe como peligrosas. Las sensaciones corporales son reacciones normales del cuerpo, no son perjudiciales en sí misma, un mecanismo que está preparado para “salvarnos” del peligro no puede al mismo tiempo realizarnos ningún daño. Piensa lógica y racionalmente acerca de la ansiedad.

2. Aceptar lo que está pasando. No intentar huir

Si esperas el tiempo suficiente, el miedo acabará por desaparecer. De esta forma, aprenderá a poner en práctica el control de la ansiedad. Sin embargo, si abandona la situación siempre pensará que la ansiedad puede más que usted. Esta es la gran trampa de la ansiedad, la evitación.

3. Respirar lenta y profundamente

Utilice la respiración abdominal, para relajarse física y mentalmente e ir tomando el control de la situación. Si respiras pausadamente te ayudará a equilibrar el organismo y recuperar las energías necesarias para hacer frente a tu día a día.

4. Interpretar correctamente las cosas y situaciones

Elimina los pensamientos negativos, ¡deja ya de fastidiarte! Ten una actitud positiva y no seas catastrofista viendo el lado menos bueno de la vida, no te lamentes tanto, busca lo positivo de cada situación, esfuérzate por querer seguir adelante y saber que lo qué piensas influirá en cómo te sientes, solo por eso, piensa bien y te ayudará a sentirte bien.

5. Hablar y expresar los sentimientos

Cuando intento explicar a mis pacientes como combatir la ansiedad de una forma efectiva, uno de los aspectos fundamentales es que deben exteriorizar sus sensaciones, sus miedos. Como ocurre con una olla a presión, necesitas válvulas de escape; si no le quitas la válvula para que suelte la presión llega un momento en el que explota.

Expresa cómo te sientes a menudo, no esperes a estallar, cuenta tu malestar cuando éste aun sea de baja intensidad. Muchas personas se esfuerzan por controlarse intentando a toda costa que las emociones no aparezcan temiendo que los demás se den cuenta. A veces, el temor a parecer más débil o bien preocupar a tu entorno, pero este esfuerzo por contenerse resulta inútil y aumentará aún más la tensión emocional, y el malestar terminará por explotar de forma brusca y descontrolada, a veces con un enfado desmedido, no poder dejar de llorar, un ataque de ansiedad, etc.

6. Aprender a ser asertivo/a

O lo que es lo mismo, a buscar el equilibrio entre los demás y tú. Tienes derecho a decir lo que piensas. Olvídate de lo que piensa la gente, se tú mismo/a, dar mucha importancia a lo que piensen los demás siempre te creara tensión y te restará libertad.

7. Vivir lentamente

Vivir más despacio, a medida que nos apresuramos por la vida, cargando con más cosas hora tras hora, nos estiramos como una goma elástica hacia el punto de ruptura. Evita el exceso de ocupación, el día solo tiene 24 horas. Organízate y prioriza en aquellas tareas verdaderamente importantes. Delega en otras personas, evita acumular tareas y no te responsabilices de lo que corresponde a otros/as.

8. No estar siempre preocupado/a

Gran parte de nuestras ansiedades vienen originadas por las preocupaciones, pero al fin y al cabo, siempre existirán asuntos que no irán bien, aspectos que no sabremos cómo transcurrirán, situaciones que nos agobiarán, etc.

Uno de los mejores remedios para controlar la ansiedad es centrarse en el presente, del pasado no podemos cambiar ni un solo segundo, así que para qué malgastar energía en algo que ya pasó o en un futuro que no existe, no tenemos control sobre él, no tiene sentido vivir preocupados por algo que aún no ha llegado, así que es muy importante centrarnos en el presente, aceptando todo aquello que forma parte del día a día buscando soluciones a todo lo que sí sea modificable.

9. Descansar

Dedica tiempo suficiente a descansar y a tener las suficientes horas de sueño. El cuerpo humano necesita reponer energías día tras día.

10. Realizar actividades que te gusten

El estado anímico es un equilibrio entre los aspectos negativos que tenemos a lo largo del día, preocupaciones, obligaciones, etc. y aquellas actividades que nos resultan agradables: dar un paseo, charlar con amigos/as, pintar, hacer manualidades, etc. Realizar actividades que resulten agradables para la persona, no resultan solo una afición sino una necesidad, todos/as necesitamos dedicar tiempo a actividades que nos hagan sentir bien. Además de mejorar nuestro estado anímico, sirven de ayuda para sentirnos menos ansiosos, pues son momentos donde nuestro estado interior es más favorable.

11. Estar activos/as físicamente

El ejercicio físico elimina el exceso de activación de la ansiedad y favorece la relajación muscular. Pero no solo hacer deporte puede ayudarnos a sentirnos menos ansiosos, también realizar actividades que requieran movernos, como puede ser caminar, pasear, jugar con los niños, planear actividades, etc.

12. Reír

Busca momentos donde compartas con amigos, no te aísles porque te sientas mal, todo lo contrario, reír, compartir y relacionarte te ayudará a sentirte mejor.

13. Cuidar la alimentación

Lo que comemos y cómo lo comemos tiene una influencia directa en nuestros estados de ánimo, realizar dietas equilibradas y variadas, mejorara tanto la salud física como el bienestar emocional.

14. No buscar salidas rápidas a la ansiedad

Cuando se están sufriendo los síntomas de ansiedad, todo lo que supone poco esfuerzo, como puede ser fumar, beber alcohol, tomar sustancias tranquilizadoras, solo nos darán un alivio momentáneo. No suponen ningún beneficio para superar la ansiedad, todo lo contrario; además de consumir sustancias adictivas y los consiguientes efectos que pueden acarrear para nuestra salud, nos daremos cuenta que después de haberlo consumido, nos sentiremos incluso peor que antes de su consumo. El tabaco por ejemplo es un estimulante, si fumas te sentirás más nervioso, el alcohol un depresor, así que después de beber te sentirás más triste.

Actividades Positivas

Recuerda que la ansiedad la puedes controlar ¡¡Anímate y toma las riendas de tu vida!!!

CPHS

¿Sufres de Ansiedad?